Tan fuerte tan profundo. Silencios incómodos adormecen los sentidos. Como el agua quieta en la cúspide de los nevados. Ciegos sordos como sepulcros blanquecinos Duros y difíciles como la llegada de las aves migratorias sobre el humedal. Kilómetros de recorrido, fuerte golpe y amasijo de cadáver exquisito. Sus pies ya no darán más si sigue caminando a pasos agigantados. Esperando el cambio, esperando y esperando ... Aguardando una palabra, una voz o un sentimiento casi seco ... Casi muerto. Se marchó de aquí golpeó la puerta tan fuerte que su cuello se contorciono de un lado y todavía sus tendones al parecer no responden. Que cortadura tan profunda siente en su pecho, atraviesa de lado a lado dejándole una enorme cicatriz en su pecho. Se fue y sintió alegría. Se fue y sintió paz. Se fue y se fue y se fueron ambos juntos, con un amargo sabor en sus bocas, en sus labios, marquesinas antiguas, ilustraciones resguardadas en un baúl de recuerdos. Donde quedarán tus recuerdos, si solo s...