Entradas

Mostrando entradas de 2020

Las hormigas.

Imagen
Comienza el día y están como locas de atar. Constantemente se mueven de aquí para allá, Sin pensar que un eterno Dios las observa. Eterno para ellas, momentáneo para él Cuando se cruzan sus miradas. En otra dimensión, en otro universo Unas que se creen más grandiosas, aunque torpes Arrebatan la comida que abandonan los transeúntes. Donde estarán esos gigantes. No reconocen el color pero si la forma, el contorno Es un cálido sabor de la figura. Flores y agua, aromas y muerte. Se conectan entre ellas,  se susurran en sus caminos, como murmullos  que jamás se escucharian en el espacio, donde solo rugen los planetas en la inmensidad del cosmos. Si estuvieran tramando algo, no lo sabríamos, no lo contarian. Quizás están afilando sus tenazas para cortar otra hoja marchita. Tienen la consciencia de lo que no se ve, y nunca les pesa. Ciegas deambulantes almas perdidas. Miles y millones como granos de arena, Al menos comprenden que la soledad no es un problema. Si fuera una hormiga más...

Oráculo ancestral

Imagen
  Por : Felipe Gutierrez Silva Photograph "Querida madre Seneka. Gracias por amar a nuestros hijos. No permitas que la fría mano del hombre blanco les haga daño. Protégelos para que en un futuro dejen de blandir sus armas, como lo hicieron con nosotros. La sangre de los tres pueblos los reclama. Ojalá algún día los corazones de nuestros hermanos menores brille, para que se den cuenta con respeto que nos pusiste como los guardianes del valle, de la montaña, de su forraje y su riqueza. Y que también nos diste potestad sobre la sierra. Amado padre Serankua. El jaguar sigue esperando escondido, furtivo entre la maleza. Y nosotros seguimos temerosos, arrinconados en nuestros bohios. Te suplicamos que nuestra semilla pueda vivir la paz y el gozo poderoso de nuestros ancestros. Que la luz de nuestra inocencia inquieta, pueda llegar a sus corazones. Para apaciguar el fuego de la sangre negra que brota del kun teku no acabe por consumirnos a todos blancos y hermanos por igual. llevanos a e...

Inédito

Imagen
INÉDITO Ciudadano inédito, Atraído por la bruma que se esconde en sus rascacielos. Mira con deseo una ciudad dormida, despojada de sus olores temporales, Como a humo y a gasolina. Ciudadano común, ese desconocido que pasa a tu lado, sin que lo notes. Como fantasmas, grabados sobre una vieja cinta cinematográfica, Nos perdimos en las calles angostas y pedregosas de la cresta. Ciudadano enamorado, el reloj marca las tres. Ciudadano del mundo, con las ganas de partir para dejar de sufrir. Quien te amó más que nadie sobre la faz de la tierra, que te abandonó a su suerte por el desaliento En medio de la nada caminante,   Transeúnte errante con pasos de soldado en medio de la guerra, De los fuegos artificiales, de esos que son en serio. Es un juego de niños, sobre las piezas de hielo al unísono del canto de un pájaro cucarachero. Ciudadano vestido de gris, se camufla como el oso mielero sobre la sabana Bogotana, Con medias amarillas...

Ataduras / Un mundo mentiroso

Imagen
Una luz roja parpadeante entra por la ventana a las tres de la mañana El cielo ruge, la tierra duele, Grita como mujer a punto de dar a luz. Se asoma la locura, y se oculta el sol Se despierta la desdicha, la luna escucha. Gente delirante, vitorea de pánico, mientras la calle a la luz de la vela Permanece intacta contando historias pasadas, murmurantes. 5:30 de la mañana y el primer campanazo se escucha. proviene de una iglesia lejana A la cual ni el más ferviente feligrés se asomara a pedir por esas almas que se esconden tras las cortinas. Son esos sonidos recalcitrantes que se extrañan, Esas avenidas plagadas de pequeñas luces cercanas, Pegadas unas con otras, como colas de elefantes sobre el polvo.  Calles prohibidas azarosas Ya no hay droga que cure el malestar, ya no hay humo que cure el frío, ni siquiera polvo en la nariz, mejillas enrojecidas por el licor, ni rasquiña del cuerpo. Es como una fotografía lejana que emana oxido por s...

La vid

Imagen
Una vid llena de misterios. Transita un caminante, por la trocha desgastada Por el fango fatigoso, de su alma desdichada De su encierro, su morada. Un pie pequeño subiendo la montaña, durante días, meses años, vidas inagotables. Cortando árboles con un hacha de filo romo,  Mientras las lágrimas recorren sus mejillas maltratadas por el sol Sus pestañas como rocío de la mañana, el agua que tomó el colibrí Su tristeza, un tejido marchito. Entre toces y cozes las noches amargas. Su corazón que al pasar por el fuego se calcina, Noches de estrellas fugaces, como el disparo del cañón de una carabela. No conoció el placer de la guerra, Su paz la de Borges y su consuelo era sentarse al lado del arroyo virgen. Un pez que salta de alegría, estremeció su cuerpo. El frío recorre por su espalda, Y las gotas de sudor que se mezclan en su cuerpo junto con la espuma que se va con la hojarasca. Supo que navegaba en aguas mi...