Mandarina
Largas son mis noches, largos son mis días.
Sacudiendo el polvo y el barro de mis más dulces pesadillas.
Cuando te arranqué del árbol mi más dulce mandarina.
Una tarde de lluvia, tus colores y las lágrimas del cielo,
Acariciaban tu hermosa piel, naranja verde hojas secas.
Una noche un solo día te amé con tanta locura.
Viva y agridulce, tu sabor refresca mi dulce amargura.
Mi vida tan rápida como una noche entre copas y amigos.
Abracé tus ramas, atravece tu corteza.
Su olor penetraba cada uno de mis poros.
Caricias del sol, besos de tus albedos.
Un bodegón sin terminar, un amor de 9 meses
Tu brazos cálidos cómo arrullos cómo el soplo sobre el mar
Cómo sabores inexplorados.
Duermo suave sobre su regazo.
Dulce suave jugosos versos
Se encoge mi aliento
Nectar suave en mi garganta.
Y ahora llega el invierno, el árbol se secó
Miro arriba las estrellas, y pienso en dónde estarás.
Perdida entre otras mandarinas.
Perdida entre sus semillas.
Me preguntó si volverá algún día.
Otro día de lluvia, cuando mi corazón y mi alma
Conviertan la tristeza en un día de sol
Algún día de alegría.
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