ECOS






Árbol de pensamientos se eleva hasta el infinito
Paisaje tallado por las manos del gran arquitecto,
Sabiduría, piedra preciosa que acompaña el cuerpo.

Animación suspendida entre el espacio y el tiempo, Instruido por el aliento del corazón, resucitando sin esperar discípulos.
Poporo labrado día a día. Meditación llena de sabiduría,
Báculo de Dios poderoso, recopilando sueños tejiendo los colores.
Despertando en la mañana con la frescura del frailejón soplando con dulzura sobre la montaña sagrada.
Estados absolutos, inocuos.
El eco de la plaza vacía sin ceremonia, sin muerte y sin sabor.
Felicidad en la armonía del universo,
Magia de la poesía estrepitosa, aplausos incontenibles.
Barco abandonando la marea, surcando los mares, rompiendo olas y hielo para encontrar su destino.
Cada alma, cada carro es un vehículo de dioses
Velocidad de la luz estrepitosamente dimensiones,
Como cántaros llenos de agua.
Como llegaste a ese lugar - es algo indiscutible. - Simplemente los pies se colocan fríos como cuando se adentran en el helaje del páramo, el hormigueo desaparece y de repente flota el cuerpo sobre la laguna de Siecha.
El suave aliento del viento te lleva despacio y el contacto de los pies con el agua se vuelve mínimo.
... Y te quedas divisando el horizonte por un buen rato...
El alma se desprende del cuerpo, de la sangre y de la carne
 los sentidos desaparecen, ahora veo más claro.

Es un sonido armonioso en frecuencias irrefutables,
Un sonido de flauta dulce a lo Lejos mientras observas con los ojos apagados una ciudad de cristal y oro a lo lejos en la cima de la ciudad sagrada.

 No es sabiduría, simplemente es antología para el alma.



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